
El verano se convierte en la época ideal para ir a pasear por la playa y darse un baño en el agua salada. Pero, ¿por qué no hacerlo sin ropa? En la provincia de Castellón existen cuatro playas nudistas: en Peñíscola se encuentra la cala Argilaga y en Cabanes Torre la Sal, a las que acuden cada vez más bañistas. Respecto a las otras dos, Alcossebre destaca por tener la cala Blanca, de arena fina, y en Oropesa se puede disfrutar de Les Platgetes.
Cada vez son más las personas que no tienen vergüenza de acercarse a estas calas y desnudarse para «sentirse totalmente libres», tal como afirma Ángel Sanz, un naturista que frecuenta habitualmente este tipo de playas.
Según apunta Sanz, residente en el municipio de Xilxes, lleva diez años practicando esta forma de vida y se siente «muy feliz con ella». «La primera vez fui a probar y me dio un poco de vergüenza, pero cuando me quité la ropa y vi que nadie me miraba, me gustó».
Normalmente Ángel acude a la playa de Torre la Sal, en Cabanes, aunque también frecuenta la de Sagunt. Este naturista explica las grandes diferencias entre una y otra, ya que en la provincia de Castellón no se ha formado ninguna asociación naturista «y eso se nota. Estas calas están mucho menos controladas que las del Camp de Morvedre o cualquier otro lugar que tenga alguna federación, porque allí hay una asociación que vigila que no entre gente vestida a molestar o 'voyeurs'».
Uno de los motivos por los que muchas personas no se atreven a practicar el nudismo son las críticas y las autocríticas. Tal como comenta Michele Plaskacz, tesorera de la Asociación Naturista Camp de Morvedre y eventual nudista en las playas de Castellón, «la gente tiene complejos en su cuerpo y creen que yendo desnudos se les verán más, por eso no quieren practicar naturismo.
Sanz también interviene en la polémica y apunta que «la gente no lo entiende. Yo llevo hasta a mi hijo y él lo ve como algo normal y natural».
Por otra parte, aunque vaya en aumento el número de personas que deciden probar esta 'forma de vida', no es algo cotidiano, «nunca llegará a ser una práctica habitual, porque aún queda mucha gente con tapujos hasta con su propia familia», puntualiza Michele desde Sagunt.
Y es que los naturistas no defienden que toda la gente haga nudismo en las playas, sino que les respeten y que les habiliten unas zonas para poder hacerlo, «pero que no nos lo prohiban, como ha ocurrido en Cádiz», lamenta a tesorera de la Asociación Naturista Camp de Morvedre.
Por último, cabe remarcar que este colectivo invita a la gente a probar las playas nudistas «porque son más tranquilas».